6 de abril de 2011

Cadillac 101; Prologo





Son las cinco y media de la mañana y el sol asoma en el horizonte. El sabor salado se impregna en nuestra ropa a través del viento que entra por las ventanas bajadas. Es julio y solo la brisa del mar consigue refrescarnos. La radio suena baja haciendo que Phantom Planet nos envuelva con su música. Todos duermen tranquilos mientras yo conduzco fumando cigarrillos sin parar. Es el Viaje, y somos imparables. Sin mirar por el retrovisor puedo adivinar que están esbozando una sonrisa entre sueños, es la misma que llevo anclada a mi cara toda la noche. Joder tíos, os habéis perdido la noche mas estrellada de vuestra vida. Hemos recorrido kilometros de la 101 debajo de ellas, juro que mas de una vez nos guiñaban deseándonos suerte. 
Cogimos las mochilas, un poco de dinero, vodka y tequila, una cámara de fotos, comida basura y robamos las llaves del Cadillac Deville de Pete  plantándonos en la carretera. Nuestro objetivo: recorrer toda la costa oeste hasta llegar a San Diego, California, conseguir la Copa de Surf y ganar la pasta. Después, ya improvisaríamos. A Jimmy, sentado a mi lado, se le da de maravilla la espontaneidad, a Lizka, subvencionarnos con sus dedos rápidos como serpientes que consiguen las carteras más llenas. Donnie y Samantha, la parejita, no tienen ningún talento especial, si no se considera alteración del orden público su felicidad rayante en la cursilería extrema. O que otros días no puedan soportar estar bajo el mismo techo. Los cinco incluyéndome a mí, hemos sido inseparables desde primaria compartiendo una relación de hermanos, mejores amigos y siameses. Estamos unidos por sueños de libertad, como cadenas que nos atan entre nosotros y siempre será así. Las razones que nos motivaron a adelantar el Viaje ahora no importan. Conducimos una maravilla de coche, somos jóvenes y el futuro se abre ante nosotros. Sin poder evitarlo suelto una carcajada de satisfacción. Samantha, me gruñe mientras se enfunda en su chaqueta de lana azul y hunde la cabeza en el hueco entre el hombro y la oreja de Donnie.
- Deja de emocionarte Luke, ¿dónde estamos?
 La tranquilidad interrumpida se cobra también el sueño de Jimmy, que lanza una gorra atrás intentando amortiguar la fuente chillona de sonido, la cual actúa devastadoramente sobre su mente afectada por el alcohol. Ha vuelto a perder una de nuestras apuestas y no conozco una persona mas vulnerable a la resaca. La gorra da de lleno a Donnie que sigue durmiendo como un oso. Sonrió y vuelvo la vista a la carretera.
- Cerca, muy cerca. 
Sam da una patada a mi asiento que noto como se clava en mi espalda. Odia las imprecisiones y que se burlen de ella. Jimmy suelta una risilla y vuelvo a reír aprovechando este efímero momento de felicidad. Parece que por fin, nos permitimos soñar. El Viaje ha comenzado.

3 :

Sheila Grimey dijo...

Como me gusta tu blog cada vez que me meto! :3 Sigue asi guaaaaaaaaaaaaaaapisima!
<3

clara amian dijo...

Me encanta tu blog!
Te sigo ;)

Jelly and Butter dijo...

meeeencnta pero k muchiiiiisimo!
sabes otra cosa k tambien me chifla, tu foto del monigote rockero de la entrada jaja ;)